larreaBueno más bien es un “ya mismo te pongo en otro cargo público, deja que se les olvide lo de Chauvín”.

El ministro del reciclaje, Gustavo Larrea, ha desistido de lanzarse para asambleísta después de la embarrada de su colaborador Ignacio Chauvín, quien anda prófugo y se lo vincula con el narcotráfico y la guerrilla.

Si el hombre renuncia es porque sabe que esto le hace daño y del bueno.

No solo ha salido salpicado de estos líos, sino también miembros de la Policía y de los Derechos Humanos.

Todos niegan todo, pero algo ha de haber.