Dec 22

Tomado y copiado íntegramente de BBC Mundo

Una docena de turistas japoneses al año tiene que ser repatriada de la capital francesa después de caer presa de lo que se ha empezado a llamar, “síndrome de París”.

De eso es lo que algunos turistas corteses sufren cuando descubren que los parisinos pueden ser groseros o que la ciudad no satisface sus expectativas.

La experiencia puede ser aparentemente demasiado estresante para algunos y en consecuencia son víctimas de una crisis nerviosa.

Alrededor de un millón de japoneses viajan a Francia todos los años.

Triste realidad

Muchos de los visitantes vienen con una visión profundamente romántica de París: las calles de adoquines como se ven en la película “Amelie”, la belleza de las mujeres francesas o la alta cultura y el arte en el Louvre.

La realidad puede ser impactante.

Un encuentro con un taxista grosero, o con un camarero parisino que grita a clientes que no pueden hablar francés con fluidez, puede ser tomado con gracia por gente de culturas occidentales.

Pero para el japonés -acostumbrado a una sociedad más cortés y servicial donde las voces rara vez son levantadas- la experiencia de ver que su ciudad de ensueño se vuelve una pesadilla, puede ser simplemente, demasiado.

Sólo este año, la embajada japonesa en París ha tenido que repatriar a cuatro personas con un médico o una enfermera en el avión para ayudarlos a sobrellevar el trauma.

Ellos sufrían del “síndrome de París”.

Fue un psiquiatra japonés que trabaja en Francia, el profesor Hiroaki Ota, quien hace 20 años identificó el síndrome.

En promedio, hasta 12 turistas japoneses son víctimas cada año, principalmente mujeres en sus treintas con grandes expectativas de lo que puede ser su primer viaje al exterior.

La embajada japonesa tiene una línea directa de 24 horas para los que sufren de este choque cultural severo, y ayuda a encontrar tratamiento en un hospital a quien lo necesite.

Sin embargo, la única cura permanente es regresar a Japón y nunca volver a París.

Nov 14

Un viejo hombre árabe musulmán irakí afincado en EE.UU desde hace más de 40 años quiere plantar patatas en su jardín, pero arar la tierra es un trabajo enorme para él solo. Su único hijo, Ahmed, está estudiando en Francia. El viejo le manda un mail a su hijo explicándole el problema:

“Querido Ahmed: Me siento mal porque no voy a poder plantar mi jardín con patatas este año. Estoy muy viejo para arar la tierra. Si tú estuvieras aquí, todos mis problemas desaparecerían. Sé que tú levantarías y removerías toda la tierra por mí. Te quiere papá”.

Pocos días después recibe un mail de su hijo:

“Querido padre: Por todo lo que más quieras, no toques la tierra de ese jardín. Ahí es donde tengo escondido aquello. Te quiere Ahmed”.

A las 4 de la madrugada siguiente aparece la policía local, agentes del FBI, de la CIA, los S.W.A.T, los RANGERS, los MARINES, Steven Seagal, Silvester Stallone y alguno más de élite, representantes del Pentágono que remueven toda la tierra del jardín buscando materiales para construir bombas, ántrax… lo que sea. No encuentran nada y se van.

Ese mismo día, el hombre recibe otro mail de su hijo:


“Querido padre: Seguramente la tierra ya estará bien removida y lista para plantar las patatas. Es lo mejor que pude hacer dadas las circunstancias. Te quiere Ahmed”.

Nov 06
  1. -¿Por qué el pan de molde es cuadrado, si el chóped, salami, mortadela…son redondos? ¿Quién tiene la culpa de esto, los tranchetes?
  2. -¿Por qué en las películas de miedo siempre aparece una puerta cerrada de la que sale mucha luz por las rendijas? ¿Qué hacen los espíritus ahí detrás, fotocopias?
  3. -¿Por qué si nunca usamos las páginas amarillas, cuando las ves en el portal te pones contentísimo y, de hecho, piensas en cogerlas todas?
  4. -¿Por qué cuando llegamos a lo alto de una montaña nos ponemos las manos en la cadera?
  5. -¿Por qué abrimos la boca cada vez que miramos al techo?
Oct 31
  1. ¿Cuándo “chucha” va a parar esta lluvia? (Noé, año 4314 AC)
  2. ¿Cómo “chucha” se te ocurrió eso? (Su mamá a Pitágoras, año 126 AC)
  3. ¡”Chucha”, Qué calor! (Juana de Arco, año 1431)
  4. ¿Cuándo “chucha” vamos a llegar? (Cristóbal Colón, año 1492)
  5. ¿Cómo “chucha” quieren que pinte el techo? (Miguel Ángel, año 1566)
  6. ¿Qué “chucha” tomaste Julieta? (Romeo, año 1595)
  7. ¿De dónde “chucha” salieron todos estos indios? (General Custer, año 1877)
  8. ¿Cómo “chucha” no van a entender esto? (Einstein, año 1938)
  9. ¡Vamos, Mónica! ¿Qué te pasa? ¿Quién “chucha” se va a dar cuenta? (Bill Clinton, año 1997)
  10. ¿Qué “chucha” vamos a hacer ahora? (Lucio Gutiérrez, octubre 2005)
  11. ¿Por donde “chucha” entra tanta agua? (Capt. Smith SMS TITANIC, año 1912)
  12. Y ahora… ¿Por quién “chucha” votamos? (13 millones de ecuatorianos, noviembre 2006)
Oct 12
Un niño le pregunta a su padre:
- Papá ¿qué quiere decir automáticamente?
El papá pensativo responde:
- Mirá hijo, supon que llegamos a casa y encontramos a tú mamá en la cama con un hombre, desnuda y haciendo el amor. ¿Qué sería yo?
- ¿Serías un cornudo!
- Bueno y tú, automáticamente… un hijo de puta.
Sep 23

Un mago subió a un autobús que iba llentísimo a una hora pico y quiso entretener a la gente con sus trucos.


“Señoras y señores”- gritaba- “Muy buenas tardes.”


Nadie le hacía caso y el pobre hombre había sacado de la nada un ramo de flores. Enfadado porque nadie le hacía caso, les anuncia:


“Voy a hacer que se eleve este autobús…¡1, 2, 3!” Y entonces el autobús se eleva. Toda la gente asustada le grita: “¡¡¡Bájalo, bájalo, por favor!!!” “Ahhhh, ¿no creían que hacía magia, eh?


Si quieren que baje el autobús, SOPLEN TODOS” Toda la gente empezó a soplar y el autobús empezó a bajar.


La gente estaba emocionada y entonces le pidieron otro truco al mago. Este les dijo: “Voy a hacer que a ese viejito que va con su esposa se le pare el miembro. 1,2, 3!” Y ZASSSSSSS!!!!!, la cosa se le paró al viejito y los pasajeros al unísono exclamaron: “OHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!”.


Entonces se oye la voz de la viejita que grita: ¡¡¡ AL PRIMER HIJUEPUTA QUE SOPLE LE CAIGO A PATADAS !!!

Sep 22

Hace como dos semanas me hospedé en un hotel durante un viaje de trabajo y al sentirme un poco sola y con una sensación de libertad que nunca había sentido, decidí llamar a una de esas “empresas de acompañantes”, de esas que reparten información a la salida de los aeropuertos en algunos lugares, principalmente para hombres.


Sin embargo entre los papeles que tenía, encontré a uno que ofrecía literalmente el servicio masculino y en especial me llamo la atención uno que se llamaba “Ferótico”.


Después de analizar con cuidado la fotografía, me decidí a llamarlo… Levanté el teléfono y marqué el número que indicaba el panfleto.


-¡Hola!-, dijo un hombre con una sensual voz.


-¡Hola! -contesté yo-. Veo que sabes de masajes y la verdad es que necesito que vengas a mi habitación y me des uno urgente… No, espera, en realidad lo que quiero es ¡sexo! Tengo ganas de tener una larga sesión de sexo salvaje pero ¡ya! Estoy hablando en serio, deseo que dure toda la noche y estoy dispuesta a participar en variadas y atípicas cosas….. si eso tiene un nombre que puedas pronunciar ¡yo quiero hacerlo! Trae toda clase de implementos, accesorios y juguetes para que te asegures que me mantendré despierta ¡toooda la noche…..! Quiero que me inmovilices y que me llenes el cuerpo con lo que quieras, para después limpiárnoslo uno al otro… con la lengua o lo que tú quieras. ¿Qué te parece…?


-Pues la verdad, suena fantástico….. Pero señora, para hacer llamadas externas primero necesita marcar el 0…