Por Julián Gallo | Para LA NACION
La publicidad, en general, tiene una muy ligera influencia en el resultado de cualquier elección. El responsable de la victoria y la derrota siempre es el candidato. Los especialistas en comunicación política le otorgan a la publicidad menos de un 20% de influencia. Pero más allá de este punto, la estrategia y realización de la campaña publicitaria en Internet de Mauricio Macri para la última elección porteña tuvo algunas peculiaridades que me gustaría compartir. Fue, hasta la fecha, la más intensa que se realizó en el entorno político argentino en ese medio por cantidad de piezas, uso peculiar de formatos, frecuencia y secuencia de la pauta y medios en los que pudo verse. Tuvo también un mensaje único que el electorado entendió con propiedad y una parte de él ejecutó. Eso se reflejó en los cientos de miles de visitas al sitio Yolovoto.com, tweets y mensajes en los muros de Facebook con la frase: “Yo lo voto a Mauricio en la Ciudad”.

