C’est la Vie

Las cosas como son

“…No tenemos un minuto que perder. Por eso nos hemos preparado durante años. Por eso necesitamos un Estado fuerte y eficiente, con mucho músculo y poca grasa, que ayude a los más necesitados y a la clase media y simultáneamente promueva la innovación y el emprendimiento de los ciudadanos…”


Sebastián Piñera
Presidente electo de Chile

Artículo 19.

Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Leer toda la Declaración>>>

Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada;

Cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores;

Cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo,

Y que las leyes no lo protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra usted;

Cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un auto sacrificio,

Entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada.

Ayn Rand

El otro día tuve la oportunidad de participar en un intersante conversatorio sobre la democracia, y hubo 2 comentarios que me quedaron rondando en la cabeza porque quienes las dijeron están ávidos de soluciones que signifiquen cambios para bien.

Una de estas, fue sobre cuál es el modelo económico “ideal” y la otra apreciación fue sobre querer un nuevo sistema (un todo) que funcione en el Ecuador.

En estas líneas, trataré de plantear lo que puede ser la respuesta a estas dos interrogantes y que quede a criterio y análisis individual si este modelo es el que necesitamos.

Parto de la idea de tener una sociedad bajo un sistema democrático liberal, es decir, una democracia tolerante y pluralista donde se respeten las libertades. Una democracia liberal es una democracia representativa donde la capacidad de los representantes electos para la toma de decisiones se encuentra sujeta al Estado de Derecho.

Lo que un Estado debe garantizar es: la vida, la propiedad y  la igualdad ante la ley. Así también se debe de garantizar: el debido proceso, la libertad de expresión, de asociación y de culto.

El mejor modelo económico que acompaña a la democracia liberal es el liberalismo.

Pero, ¿qué es el liberalismo? Me imagino que en este momento salta en sus mentes la siguiente pregunta: ¿no es este el modelo económico que nos ha causado tanto daño y nos ha mantenido alejados de los vagones del tren del desarrollo? La respuesta a la segunda pregunta, no.

El liberalismo no ha sido implementado en el Ecuador por ningún gobierno, lo que ha existido y sigue existiendo es el mercantilismo.

¿Qué es el mercantilismo?

El mercantilismo es un conjunto de ideas económicas que se caracteriza por una fuerte injerencia del Estado en la economía.

El mercantilismo sugiere que el gobierno dirigente de una nación debe buscar el “bienestar” mediante una política proteccionista sobre su economía, favoreciendo la exportación y desfavoreciendo la importación, sobre todo mediante la imposición de aranceles.

¿Qué es el liberalismo?

El liberalismo es la teoría económica que reclama la mínima interferencia del Estado en la economía. Se implementa a través del capitalismo.

El capitalismo es un sistema económico en el que los seres humanos y las empresas llevan a cabo el intercambio de bienes y servicios mediante transacciones en las que intervienen los precios y los mercados.

¿Cuáles son las diferencias entre mercantilismo y capitalismo?

Aunque los dos modelos se basan en el respeto a la propiedad privada, la diferencia entre las dos está en el lugar donde se compite.

El capitalismo busca que las empresas compitan en el mercado. Busca que compitan entre ellas por captar a los clientes y sus dólares. A su vez, las personas son libres de escoger entre una gran variedad de competidores lo que hace que los precios se determinen por esta interacción continua.

El mercantilismo también busca la competencia pero no en el mercado por los clientes, sino entre empresas por agradar al gobernante de turno. La empresa, sector o industria que sea más influyente logrará beneficios del gobierno para favorecer a sus productos. Ejemplos algunos: restricción de importar zapatos, aranceles altísimos a un sinnúmero de productos que lo que logran es distorsionar los precios y al largo plazo, vuelve incapaces a las empresas de competir en los mercados globales.

La cancha donde se juega en el capitalismo es la economía social de mercado. En esta cancha el Estado debe participar en el control para evitar la formación monopolios y oligopolios, ya que estos atentan contra la economía libre, y por ende contra el bienestar y la estabilidad social.

La economía social de mercado tiene como objetivo el mantener un equilibrio entre un alto índice del crecimiento económico, baja inflación, bajo nivel de desempleo, buenas condiciones laborales, bienestar social, y servicios públicos, por medio de una economía de libre mercado y políticas públicas tendientes a mantener esa competitividad sumado a políticas sociales paliativas.

Esto es lo que les propongo, algo nuevo que no se ha hecho en Ecuador, pero que implica dar el mejor y mayor esfuerzo de cada uno de nosotros para salir adelante, porque solo dependemos de nuestras capacidades para triunfar.

Si estamos dispuestos a hacer esto, entonces empecemos a transmitir estas ideas de cambio.

Escrito por Henry Raad Antón y publicado en Desde mi trinchera, tomado íntegramente de ese sitio.

Las Pancartas

Veinticuatro pancartas de bajo presupuesto, son suficiente para poner en descubierto la prepotencia de un gobierno dispuesto a todo, y a tener la última palabra. Queda clara la estrechez mental de quienes o intentan halagar al emperador Correa, o cumplen con las disposiciones que llegan por teléfono celular cuya factura la paga el mismo gobierno.
Read the rest of this entry »

El libro “revelador” escrito por Carlos Vera, luego de su última salida de la televisión ecuatoriana.

Como dice, Hernán Pérez-Loose es un libro tipo kiss and tell.

Vera logra algunas cosas en su libro: es totalmente adictivo, por la cantidad de datos y hechos que tienen; como nos encanta el chisme y más el político, te “devoras” el libro. Otro hecho relevante del libro es que Vera nos dice su futuro: lejos de los medios tradicionales, buscará espacios en la red, ya sea a través de su sitio en Facebook y en Youtube.

Además, Vera se dispone a emprender una agresiva? campaña a favor de la revocatoria del mandato a Correa y la conformación de un movimiento / partido de centro.

Concluye el libro con un manual para la gente que hace periodismo, algo así como un “buenas prácticas” en los medios ecuatorianos.

Cuesta US$ 18.00, si lo compran bien, pero si lo consiguen prestado mucho mejor. Es de lectura fácil y yo por ejemplo, lo terminé en toda una mañana de este sábado de feriado.

Veo en su sitio de Facebook que este viernes 6 en Librimundi en San Marino habrá firma de libros y conversatorio de 16h30 a 18h30.